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Si alguna vez pensaste “esto no puede ser tan difícil, es solo una bombacha”, te tengo una confesión: tenés razón y a la vez no. La lógica es simple, pero el calce perfecto —ese que no marca, no se corre y no te genera esa sensación incómoda de tela de más o de menos— depende de detalles muy finos que pocas veces se explican con claridad. Por eso hoy te voy a enseñar a hacer el molde de bombacha (o molde de braga, como se le dice en España y buena parte de Latinoamérica) completamente desde cero.

Este es, para mí, uno de los proyectos más agradecidos de la moldería de lencería: con relativamente poca tela, pocas piezas y una técnica accesible, podés lograr una prenda que usás todos los días y que, hecha a tu medida, cambia por completo la experiencia de vestirte. Nada de elásticos que se clavan en la cadera ni de bombachas que se te suben todo el día.

En este artículo te voy a contar los distintos tipos de bombacha que existen y cómo elegir cuál hacer, qué medidas necesitás tomar, cómo elegir la tela y el elástico correctos, el trazado del molde paso a paso, cómo adaptar el calce a tu cuerpo y cómo resolver las terminaciones. ¿Te animás a hacer tu primera bombacha a medida? Vamos paso a paso.

Molde de bombacha desde cero

Tipos de bombacha: elegí tu punto de partida

Antes de trazar cualquier molde, es importante que definas qué tipo de bombacha querés hacer, porque cada una tiene una lógica de patrón levemente distinta:

  • Bombacha clásica o culotte: cubre completamente la cola, tiro alto o medio. Es la más versátil para empezar a aprender moldería de lencería.
  • Bombacha bikini: tiro más bajo, menos cobertura lateral. Requiere más precisión en el ajuste porque hay menos margen de tela para “disimular” un error de calce.
  • Bombacha cola menos o brasilera: cobertura mínima en la parte trasera. Ideal para telas con buena recuperación elástica.
  • Bombacha tanga: la variante con menor cantidad de tela, casi toda la estructura depende del elástico y de la tira trasera.
  • Bombacha con vivos o encaje: mismo molde base, pero con agregados de diseño en los bordes en lugar de elástico expuesto.

Mi recomendación para quien está empezando en moldería es partir de la bombacha clásica: tiene más superficie de tela, lo cual te da margen para entender cómo se comporta el patrón antes de animarte a las variantes más reducidas.

Qué necesitás: medidas, materiales y elección de tela

Las medidas imprescindibles

A diferencia del corpiño, el molde de bombacha depende principalmente de estas medidas:

  • Contorno de cintura: donde vayas a ubicar la línea superior de la prenda (puede ser la cintura natural o más abajo, según el tiro).
  • Contorno de cadera: en el punto más ancho de la cadera, sin ajustar la cinta.
  • Altura de tiro (o “alzada”): desde la cintura hasta la entrepierna, tomada sentada para mayor precisión.
  • Contorno de pierna: en la zona donde va a estar el elástico de la pierna, para calcular su tensión.
  • Distancia de cintura a cadera: te sirve para ubicar correctamente las curvas del patrón.

Elegir la tela correcta

Este es un punto donde muchas alumnas se equivocan: el molde de bombacha cambia según la elasticidad de la tela. No es lo mismo trazar para un tricot elastizado (como un lycra, un microfibra con elastano, o un encaje elástico) que para una tela plana sin estiramiento.

  • Con telas de punto elastizadas, el molde puede ser más ajustado porque la tela se estira para adaptarse al cuerpo, y necesitás calcular el porcentaje de elasticidad y recuperación de tu género antes de definir cuánto “negativo” (reducción respecto a la medida real) le vas a dar al patrón.
  • Con tela plana, el molde necesita más holgura y, generalmente, piezas adicionales (como un piecito central o gusset más generoso) para compensar la falta de estiramiento.

El elástico: el otro protagonista

El elástico no es un simple detalle de terminación: en la bombacha, cumple una función estructural. Necesitás:

  • Elástico para cintura: suave, que no marque, generalmente de menor tensión.
  • Elástico para piernas: con buena recuperación, para que acompañe el movimiento sin aflojarse con los lavados.
  • Opcionalmente, elástico de encaje si buscás una terminación más delicada y visible.

Calculá siempre el elástico con un pequeño porcentaje de reducción respecto al contorno de la tela (generalmente entre un 10% y un 20% menos, según la prenda y la tensión que quieras lograr), para que cumpla su función de sostén sin quedar flojo.

Trazado del molde de bombacha paso a paso

Vamos ahora al corazón del artículo: cómo trazar tu propio patrón de braga desde cero. Como en toda moldería, existen variantes de método, pero esta secuencia te va a servir como guía general aplicable a la mayoría de los sistemas.

Paso 1: trazar el rectángulo base delantero

Dibujá un rectángulo cuyo ancho sea un cuarto del contorno de cadera (más el margen de holgura o “negativo” según tu tela) y cuya altura sea la distancia entre la línea de cintura delantera y la línea de tiro.

Paso 2: ubicar la línea de cadera

A la altura correspondiente (calculada con tu medida de “distancia de cintura a cadera”), trazá una línea horizontal que te va a servir de referencia para todas las curvas siguientes.

Paso 3: trazar la curva de tiro delantero

Desde el punto inferior del rectángulo, trazá con la regla curva la línea que va a formar el borde de la pierna en la zona delantera, terminando en el punto donde se ubica el gusset o piecito.

Paso 4: repetir la lógica en la pieza trasera

La pieza trasera se traza de forma similar, pero con una curva de tiro más profunda y generalmente algo más ancha en la zona de la cadera, para acompañar la forma de la cola. Esta es la pieza donde más se nota la diferencia entre una bombacha bien lograda y una genérica.

Paso 5: trazar el gusset o piecito

El gusset (o entrepierna) es la pieza que une delantero y trasero en la zona más delicada de la prenda. Generalmente se traza como una pieza ovalada o de “hueso”, y muchas veces se dobla para incluir un forro de tela plana transpirable (algodón, por ejemplo), incluso cuando el resto de la bombacha es de tricot o encaje.

Paso 6: definir la línea de cintura

Trazá la línea superior según el tiro elegido: alto, medio o bajo. Recordá que esta línea determina directamente cuánto contorno de cintura vas a necesitar de elástico.

Paso 7: agregar márgenes y verificar simetría

Sumá los márgenes de costura correspondientes (generalmente menores que en tela plana, porque muchas terminaciones de lencería se resuelven con elástico expuesto en lugar de costura doblada) y verificá que las curvas de delantero y trasero coincidan en longitud en los puntos donde se van a unir.

Paso 8: probar antes de coser la versión final

Igual que con el corpiño, te recomiendo hacer una primera versión en una tela económica de comportamiento similar a la definitiva, para chequear el calce en el cuerpo real antes de invertir en tu tela y elástico definitivos.

Cómo adaptar el calce a tu cuerpo

Ningún cuerpo es igual a otro, y estos son los ajustes más comunes que vas a necesitar hacer sobre el molde base:

Si la bombacha se sube en la zona de la cola

Esto suele indicar que la curva de tiro trasero quedó corta, o que el elástico de pierna está calculado con demasiada tensión. Probá alargar levemente la curva trasera y revisar el porcentaje de reducción del elástico.

Si queda floja en la cintura o se cae

Revisá la medida de contorno de cintura tomada, y considerá que el elástico necesita algo de tensión (negativo) para sostener realmente la prenda, no solo acompañar la tela.

Si marca en la cadera o en la pierna

Es señal de que el elástico quedó con demasiada reducción para esa zona particular, o que el negativo de la tela no se calculó bien según su elasticidad real. Cada género se comporta distinto, así que conviene hacer una prueba de estiramiento y recuperación antes de cortar.

Si el gusset queda desplazado o incómodo

Revisá que la pieza esté centrada correctamente entre delantero y trasero, y que su largo coincida con tu medida real de tiro. Un gusset mal ubicado es una de las causas más frecuentes de incomodidad, aunque el resto del molde esté perfecto.

Terminaciones: el detalle que define el resultado final

Una vez que el molde está ajustado, la terminación es lo que le da a tu bombacha ese aspecto profesional:

  • Elástico expuesto cosido con zigzag o puntada recta más zigzag: la técnica más común en lencería, rápida y con buena elasticidad.
  • Elástico de encaje: aporta un terminado más delicado, ideal para bombachas de diseño.
  • Vivo o ribete: una alternativa a la costura de elástico, con un acabado más artesanal.
  • Doble costura con aguja doble o gemela: para una terminación plana que además acompaña el estiramiento de la tela sin romper el hilo, muy usada en la industria para lograr un acabado prolijo y resistente al lavado.

La elección de la terminación no solo es estética: define directamente cómo se va a comportar la prenda con el uso diario y los lavados repetidos.

Reflexión final: la prenda que usás todos los días, hecha a tu medida

De todos los proyectos de moldería que enseño, el molde de bombacha es probablemente el que más rápido transforma la relación de una alumna con la costura: es una prenda chica, rápida de coser, y el resultado se nota inmediatamente en la comodidad diaria. No hay mejor manera de entender el valor de la moldería a medida que sentir la diferencia entre una bombacha comprada y una hecha con tu propio patrón.

¿Te animás a trazar tu primer molde de bombacha esta semana? Me encantaría que me cuentes qué tipo elegiste para empezar y cómo te resultó el ajuste del elástico. Espero que esto sea un disparador para que te animes a experimentar con distintas telas y terminaciones. Te leo en los comentarios.

Si querés ir más allá del molde base y aprender a resolver toda la construcción de la prenda —desde la elección de tela hasta las técnicas de costura con elástico y aguja doble, con moldes ya graduados—, te invito a sumarte al Workshop Bragas: De la idea a la prenda, donde recorremos juntas todo el proceso, de la idea al producto terminado. Quiero hacer el curso!

Si además te interesa profundizar en las técnicas específicas de costura para elastizar bombachas (un tema que se merece su propio espacio), tenemos también el curso de técnicas de construcción de bombachas, pensado para quien ya tiene el molde y quiere perfeccionar la terminación. Y si querés ver esta misma lógica de moldería aplicada a un modelo concreto, te recomiendo el tutorial de la braga Lara, y para resolver dudas puntuales sobre la costura con elástico, la nota sobre ajustes de la aguja doble para elastizar bragas te va a servir muchísimo.

Y si querés tener siempre a mano una referencia rápida de medidas y proporciones para bombachas, suscribite a la newsletter y descargá gratis la guía de moldería de lencería que preparé especialmente para este tipo de proyectos.

Mirá el paso a paso en video 🎥

Preguntas frecuentes sobre el molde de bombacha

¿Qué diferencia hay entre “bombacha” y “braga”?

Ninguna a nivel de prenda: son dos formas regionales de nombrar lo mismo. “Bombacha” se usa mayormente en Argentina y Uruguay, mientras que “braga” es el término más habitual en España y en otros países de Latinoamérica. La moldería y la técnica de construcción son idénticas.

¿Puedo usar el mismo molde de bombacha para tela plana y para tela elastizada?

No sin ajustes. El molde para tela elastizada suele llevar menos holgura porque la tela se adapta al cuerpo estirándose, mientras que el molde para tela plana necesita más holgura y, en general, piezas adicionales para compensar la falta de elasticidad. Siempre conviene definir primero la tela y luego ajustar el molde a su comportamiento.

¿Cuánto elástico necesito calcular respecto a la medida de la tela?

Como referencia general, se calcula el elástico entre un 10% y un 20% más corto que el contorno de tela al que se va a coser, para que cumpla su función de sostén. El porcentaje exacto depende del tipo de elástico, de la zona (cintura o pierna) y del efecto de ajuste que busques.

¿Es necesario un forro de algodón en el gusset si toda la bombacha es de encaje o tricot sintético?

Sí, es muy recomendable. Aunque el resto de la prenda sea de un tejido sintético o encaje, se recomienda incluir un forro de algodón (o tela plana transpirable) en la zona del gusset por motivos de comodidad e higiene, ya que es la zona de mayor contacto directo con la piel.

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