“Mariel, ¿me compro una overlock o una collareta?” Si tuviera que elegir la pregunta que más veces me hicieron en todos estos años enseñando costura, es esta. Y la entiendo perfectamente: cuando empezás a coser tu propia ropa —sobre todo cuando aparecen las telas elásticas— el mundo de las máquinas parece un laberinto de nombres: recta, overlock, remalladora, serger, collareta, tapacostura, cover…
Hoy te lo voy a ordenar de una vez. Te cuento qué hace exactamente cada máquina, en qué se diferencian, qué podés resolver sin ellas y —lo más importante— en qué orden conviene incorporarlas según lo que cosés vos. Porque no hay una respuesta única: hay una respuesta para quien cose lencería, otra para quien hace remeras, otra para quien recién empieza. Vamos por partes.

Las tres protagonistas, en una frase cada una
- Máquina recta (familiar o doméstica): la que construye la prenda. Hace costura recta, zigzag y (según el modelo) puntadas decorativas y elásticas. Es la base de todo taller.
- Overlock (también llamada remalladora o serger): la que corta y sobrehíla el borde de la tela al mismo tiempo, con 3 o 4 hilos, dejando ese acabado profesional que ves adentro de cualquier prenda comprada. En telas de punto, además, puede cerrar costuras elásticas de una pasada.
- Collareta (tapacostura, cover o recubridora): la especialista en dobladillos elásticos y terminaciones. Cose con 2 o 3 agujas por el derecho y forma una cadena de hilos por el revés que recubre el borde. Es la responsable del dobladillo de tu remera comprada: dos líneas paralelas por afuera, trama de hilos por adentro.
¿Ya ves la lógica? La recta construye, la overlock termina bordes y cierra, la collareta remata dobladillos y elastiza. No compiten entre sí: se complementan. Por eso la pregunta correcta no es “cuál es mejor” sino “cuál necesito *ahora* para lo que coso”.
La máquina recta: la base innegociable
Empecemos por lo que a veces se olvida: ninguna overlock ni collareta reemplaza a la recta. La overlock no puede hacer un pespunte, colocar un cierre, hacer un ojal ni pespuntear un cuello. La collareta tampoco. La recta es la máquina que arma la prenda; las otras dos la terminan.
Y acá viene una noticia que alivia a más de una: con una recta que tenga zigzag ya podés coser telas elásticas. No es un secreto, pero nadie lo dice lo suficiente:
- El zigzag (y el zigzag en tres pasos, si tu máquina lo tiene) acompaña el estiramiento del tejido de punto sin que la puntada se reviente.
- La aguja doble te hace un dobladillo con dos líneas paralelas por el derecho y zigzag de la bobina por el revés: el efecto “collareta casero”. Si cosés lencería, mirá los ajustes de la aguja doble para elastizar bragas — es una técnica que uso muchísimo.
- La aguja correcta (punta de bolita o stretch para tejidos de punto) evita puntadas saltadas.
O sea: si hoy tenés solo la recta, no estás “incompleta”. Estás en la etapa uno de un camino que la enorme mayoría recorrimos igual.
La overlock: qué hace, qué no hace y cuándo se justifica
Qué hace
La overlock trabaja con 3 o 4 conos de hilo (hay modelos de más), un sistema de cuchillas que recorta el borde de la tela mientras cose, y un mecanismo de ansas que envuelve ese borde con hilo. En una sola pasada obtenés:
- El borde recortado parejo.
- El sobrehilado que impide que la tela se deshilache.
- Con 4 hilos, una costura de seguridad: cierra la costura y sobrehíla al mismo tiempo, con elasticidad natural — ideal para cerrar remeras, calzas y prendas de punto de una sola pasada.
Además tiene diferencial: un doble sistema de arrastre que evita que el tejido de punto se ondule o se frunza al coserlo, y que también te permite fruncir o “lechuguear” bordes a propósito.
Qué NO hace
No hace costura recta de pespunte, no coloca cierres, no hace ojales, no borda, y su puntada siempre va sobre el borde de la tela (no puede coser “en el medio” de una pieza). Tampoco hace el dobladillo de remera de dos agujas: eso es territorio de la collareta.
¿Cuándo se justifica comprarla?
- Si cosés telas planas con frecuencia (camisas, vestidos, pantalones): la overlock eleva el acabado interior de “casero” a “comprado” y acelera muchísimo las terminaciones.
- Si cosés tejido de punto seguido: cerrar costuras con la overlock de 4 hilos es rápido, elástico y prolijo.
- Si empezás a coser para otros o vender: el acabado overlock es el estándar que el ojo espera.
Si recién empezás y cosés poco, no es urgente: el zigzag de la recta sobrehíla dignamente mientras tanto.
La collareta: la especialista que enamora a las que cosen punto y lencería
La collareta (que según el país vas a encontrar como tapacostura, recubridora, cover o coverstitch) es la máquina más incomprendida de las tres — y mi debilidad personal, si me seguís hace tiempo ya lo sabés.
Qué hace
- Dobladillos elásticos perfectos: dos (o tres) líneas de aguja por el derecho, cadena que recubre el corte por el revés. El dobladillo estira con la tela y no se reviente. Remeras, calzas, vestidos de punto, puños, ruedos de malla.
- Elastizados de lencería y trajes de baño: recubrir elásticos en bombachas (bragas o pantys, según de dónde me leas), corpiños y mallas con terminación profesional.
- Colocación de vivos, cintas y terminaciones con los accesorios correspondientes: alzacintas, embudos y guías que multiplican lo que la máquina puede hacer. De esto escribí en detalle en accesorios para la collareta y en la guía para usar la guía de collareta para elastizar bragas.
Qué NO hace
No corta el borde (no tiene cuchilla), no sobrehíla como la overlock, no construye costuras de unión en telas planas, y no reemplaza a la recta en nada estructural. Es una especialista: hace pocas cosas, pero las hace como ninguna.
¿Cuándo se justifica?
- Si tu mundo es la lencería, los trajes de baño o las prendas de punto (remeras, calzas, buzos): la collareta es la diferencia visible entre “hecho en casa” y “comprado en tienda”.
- Si ya tenés recta y overlock y sentís que el dobladillo es tu punto flojo: es el momento clásico de la collareta.
Tabla comparativa: qué hace cada máquina
Para que lo tengas a mano de un vistazo:
| Tarea | Recta | Overlock | Collareta | |—|—|—|—| | Costura de unión (pespunte) | ✔ | Solo sobre el borde, cerrando | ✘ | | Zigzag y puntadas elásticas | ✔ | — | — | | Cierres, ojales, pespuntes vista | ✔ | ✘ | ✘ | | Cortar y sobrehilar el borde | ✘ | ✔ | ✘ | | Cerrar costuras elásticas de una pasada | Con zigzag (más lento) | ✔ (4 hilos) | ✘ | | Dobladillo elástico de dos agujas | Con aguja doble (versión casera) | ✘ | ✔ | | Recubrir elásticos de lencería y mallas | Con zigzag + aguja doble | ✘ | ✔ |
Guardate esta tabla: es el resumen de todo el artículo.
Hilos y enhebrado: lo que conviene saber antes de comprar
Un detalle práctico que sorprende a más de una cuando llega la máquina nueva a casa: la overlock y la collareta consumen mucho más hilo que la recta, porque cosen con 3 o 4 conos a la vez y cada puntada teje varias hebras. Por eso se trabaja con conos grandes de hilo (no con los carreteles chicos de la recta) y conviene tener juegos de conos en los colores que más usás — con negro, blanco y un neutro cubrís la mayoría de los proyectos, porque el sobrehilado queda del lado de adentro.
Sobre el enhebrado: sí, el de la overlock tiene fama de complicado, y algo de razón hay — el recorrido de las ansas tiene su coreografía. Pero es una habilidad que se aprende una vez y queda para siempre, y los modelos actuales traen el recorrido codificado por colores. Un truco clásico que te va a salvar: cuando cambies de color, no desenhebres — cortá los hilos cerca del cono, anudá los nuevos a los viejos y hacé pasar los nudos tirando suavemente por el recorrido. Con la collareta pasa algo parecido: enhebrado con método, resultado que paga con creces.
¿Y las máquinas combinadas overlock + collareta?
Existen máquinas que hacen ambas funciones (a veces llamadas “cover con overlock” o máquinas 2 en 1). La ventaja obvia: un solo aparato, menos plata y menos espacio. La desventaja real: el cambio de una función a la otra requiere reenhebrar y reconfigurar la máquina cada vez, y cuando cosés una prenda completa vas alternando entre funciones — ese cambio constante cansa. Para quien cose mucho volumen, dos máquinas separadas trabajan mejor; para quien tiene poco espacio o presupuesto y cose por hobby, una combinada puede ser una puerta de entrada razonable. Como siempre: no hay una respuesta única, hay una respuesta para tu contexto.
Entonces: ¿cuál te comprás y en qué orden?
Mi recomendación honesta, la misma que le doy a mis alumnas:
- Primera máquina: recta con zigzag y aguja doble. Con eso construís y terminás prendas de tela plana y de punto. Punto de partida universal.
- Segunda máquina: depende de lo que cosés.
- ¿Cosés de todo, mucha tela plana, querés acabados interiores prolijos? → Overlock.
- ¿Tu pasión es la lencería, los trajes de baño, las remeras y calzas? → Acá es donde el orden clásico se discute: la collareta te va a dar el salto de calidad más visible en ese tipo de prendas, y el cierre de costuras lo seguís resolviendo con zigzag en la recta.
- Tercera máquina: la que te faltó de las dos. El taller “completo” clásico es recta + overlock + collareta, cada una haciendo lo suyo.
Y un consejo que va más allá de las máquinas: la máquina no hace a la costurera. He visto bombachas espectaculares terminadas con aguja doble en una recta común, y prendas mediocres salidas de talleres equipadísimos. Las máquinas amplifican tu técnica; primero viene la técnica.
¿Vos en qué etapa estás: solo recta, recta + overlock, o ya con la collareta en la mesa? Contame en los comentarios qué cosés y qué máquina estás dudando en incorporar — me encantaría ayudarte a decidir con tu caso concreto.
Si cosés (o querés coser) tejidos de punto y sentís que las telas elásticas te ganan la pulseada tengas la máquina que tengas, el Desafío Telas de Punto es exactamente para vos: aprendés a dominar estas telas con la máquina que ya tenés en casa, y a sacarle el jugo a cada una si sumás overlock o collareta. ¡Quiero hacer el desafío!
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Preguntas frecuentes sobre overlock, collareta y recta
¿Qué diferencia hay entre overlock y collareta?
La overlock corta y sobrehíla el borde de la tela (y puede cerrar costuras elásticas de una pasada); trabaja siempre sobre el borde. La collareta no corta: hace dobladillos y recubrimientos elásticos con dos o tres agujas por el derecho y una cadena de hilos por el revés, como el dobladillo de una remera comprada. Son máquinas complementarias, no equivalentes.
¿Puedo coser telas elásticas solo con máquina recta?
Sí. Con zigzag (o zigzag en tres pasos), aguja para punto (punta de bolita o stretch) y aguja doble para los dobladillos, una recta común cose tejidos de punto, lencería y hasta trajes de baño. La overlock y la collareta suman velocidad y acabado profesional, pero no son requisito para empezar.
¿Qué conviene comprar primero: overlock o collareta?
Primero siempre la recta. Después depende de lo que cosés: si hacés prendas variadas y mucha tela plana, la overlock te rinde más; si tu foco es lencería, trajes de baño, remeras y calzas, la collareta te da el salto de calidad más visible en dobladillos y elastizados.
¿La collareta y la tapacostura son la misma máquina?
Sí: collareta, tapacostura, recubridora, cover y coverstitch son nombres regionales de la misma máquina. En Argentina decimos collareta o tapacostura; en otros países de habla hispana es más común recubridora o cover.